Sabes que el tiempo vuela, los hijos crecen muy rápido y deseas guardar recuerdos entrañables y nítidos. Entonces, necesitas un fotógrafo de niños en Calafell que te ayude a obtener imágenes inolvidables y originales. La clave en este tipo de fotografías es captar inocencia, alegría, curiosidad, dulzura y viveza de esta etapa de la vida. Y esto se consigue siguiendo algunas pautas simples.

Es muy difícil que un niño se quede quieto y pose, y si posa quieto, las imágenes pierden frescura: se nota que no están siendo ellos mismos. Por ello es recomendable que la sesión fotográfica se plantee como un espacio de juego y de libertad, y esto se consigue haciéndoles reír e interactuando con ellos, es decir, dejando que se muestren tal cual. Se puede utilizar el clásico “mira al pajarito” para dar indicaciones y llamar la atención, y así captar una expresión más natural, instantánea.

Otro aspecto importante para lograr “imágenes vivas” es la parte técnica. Aspectos como la luz y el encuadre son fundamentales para obtener una excelente calidad, así como la sensibilidad y la mirada del profesional que sabe dónde enfocar y cómo componer este tipo de imágenes. En cuanto al fondo o al escenario de la sesión, preferiblemente debe localizarse en espacios familiares, interiores o exteriores, como la casa o en el parque. El momento o motivo de realización puede ser desde una celebración de cumpleaños hasta un día cualquiera jugando con los hermanos en el salón. La idea es retratar lo cotidiano y especial al natural. Un buen fotógrafo de niños en Calafell domina este arte, es creativo y sabe cómo plantear la escena para atrapar la espontaneidad de la niñez.

En Estudi Diferent somos expertos en fotografía infantil y nos apasiona lo que hacemos. Estamos encantados de poder ayudarte a retratar a tus hijos.